Taxúma en el Monte de los Olivos es un libro que nombra la muerte sin ceremonia y, al hacerlo, restituye a la palabra su poder ritual. En estos poemas, Viviana Gonzales construye una lírica descarnada y luminosa a la vez, donde el cuerpo, la memoria y la materia orgánica se entrelazan para pensar la pérdida, el duelo y la violencia sin recurrir al ornamento. La voz poética avanza entre paisajes naturales y simbólicos —montes, animales, fuego, agua— para enfrentar aquello que el mundo insiste en silenciar: la ausencia, la guerra, la herida histórica y personal. Con una escritura directa, feroz y profundamente ética, el libro propone una poesía que no evade el horror, sino que lo nombra para resistirlo, y que encuentra en la memoria y en el lenguaje una forma radical de cuidado y permanencia.